3- El olvido es el asesino perfecto porque jamás vuelve a la escena del crimen.
¿Quieres ver a alguien? - Invita.
¿Quieres que te entiendan? - Explica.
¿Tienes preguntas? - Pregunta.
¿No te gusta algo? - Arréglalo.
¿Te gusta algo? - Dilo.
¿Quieres algo? - Trabaja para ello.
¿Amas a alguien? - Demuéstralo.





















































